TOUR 1991 del 6 al 28 de julio.
SALIDA en Lyon y como a nuestro director Echavarri le gusta decir jugando con las palabras, menudo ‘lión’ en la primera etapa en línea. Los nervios de los primeros días, se corre con muchos nervios y se viven como una auténtica locura. Se marchan LeMond y Breukink, en el sector matinal y perdemos 1' 44" tontamente, desde luego los principios de Tour no se nos da bien. Afortunadamente en la contra reloj por equipos sobre 42 kms., realizamos un buen tiempo, 10º a tan sólo 1' 05" de vencedor (Ariostea) y 25" del PDM (Breukink) y 16" del Z (LeMond). Curiosamente un paso obligado por WC, dejó a Roche fuera de carrera en esa contrarreloj. No aparecía el corredor y el equipo después de esperar un par de minutos arrancó sin él. Conclusión fuera de control, pues aunque salió unos minutos más tarde, uno solo, por muy bueno que sea, no puede frente a un equipo.
( Día 13) Miguel da el primer gran paso para victoria ganando la primera crono individual sobre 73 kms. Ya había ganado etapas en el Tour Cauteres en 1989 y Luz Ardiden en 1991. Le faltaba para ser un especialista contra el crono, logralo en su terreno. Se pone en la General 4º a 2’17” de Lemond. Yo hice 8º a 2' 05", colocándome el 12º a 4' 30". Ahora toca esperar la montaña y evitar los sobresaltos.
(Día 18) La primera etapa de montaña, con llegada a Jaca, nos llovieron críticas por no luchar por ganar esa etapa, mas quisiéramos nosotros. Se fue un grupo bastante numeroso y cansados de hacer la labor a LeMond (que nunca tomaba responsabilidades), consiguen un importante tiempo en Jaca 6' 57". Miguel cae al 5º puesto a 4’ 44” y yo 10º a 7' 05" de Leblanc nuevo líder. Todos queríamos guardar fuerzas para el día siguiente.
(Día 19) Este año no llegué nunca a coger la medida al Tour. No me encontré muy fino subiendo y poco a poco fui perdiendo la confianza en mis posibilidades. En la segunda etapa de los Pirineos y al comienzo de la ascensión del Tourmalet, se hace realidad mis sensaciones: no iba; y perdí el contacto enseguida del grupo principal. A partir de entonces, me vine abajo psicológicamente e hice uno de esos innumerables grupetos de las etapas de montaña, hasta llegar a Meta. Afortunadamente para mí, Indurain logró coger el liderato de la carrera, quedando tapada ligeramente mi mal resultado en la etapa. Llegue el 23º a 14' 10" y en la general el 13º a 16' 30", ¡casi nada! Lo mejor de ese día el ataque de Chiappucci subiendo el Tourmalet y Indurain se une a él en el descenso. Demostrando sus grandísimas dotes de bajador. A partir de entonces, pacto de caballeros, para el italiano la etapa y para el español el amarillo.
(Día 22) Miguel ya había demostrado en otros tours su capacidad escaladora y de fondo física, ya que en la contrarreloj nunca ha tenido problemas, ni bajando, pero ahora tenía otro reto. Correr siendo líder de una carrera. Esta circunstancia pone muy nerviosos a buenos corredores, que la tensión les puede. Yo tenía confianza en él pues cuando le vi ganar ese mismo año la París Niza, ponerse de líder y luego superar con total tranquilidad (la ‘procesión iría por dentro’) me dí cuenta, que el problema de Miguel era coger el liderato, que con él a cuestas era un corredor crecido y difícil de poner en apuros. Ël no tenía problemas en una lucha cuerpo a cuerpo con sus rivales, pero las complicaciones podrían venir de fugas y cortes que siempre están amenazando. Así en la etapa con llegada a Gap, se quedó cortado de Fignon, Chiappucci, Bugno, principalmente. Nos tocó trabajar de lo lindo. Al final no pasó de ser un susto, a nosotros nos vino muy bien la colaboración del equipo Amaya y RMO, para abortar la escapada.
(Día 23) Teníamos esperanzas en Miguel, no obstante la alta montaña hoy te va bien, como al otro no vas fino. En esta etapa con llegada a Alpe D'Huez, el equipo funcionó muy bien, con un Jeff sensacional en la ascensión. Miguel salió más líder, si cabe, después de este día.
(Día 25) Menudo susto nos pegó. Se estaba rodando muy fuerte a falta de 50kms de meta (Aix les Bains) por una zona de media montaña en los Alpes. La carrera por momentos se fraccionaba en varios grupos. Había continuas escapadas y tanto Chiappucci, como Bugno se metían en ellas. Fui a buscar a Miguel para que estuviese atento, que había que estar con sus rivales. En eso me comenta que va justo. Misión, dejar marchar un grupo de corredores no peligrosos, para que la carrera se tranquilizase un poco. A duras penas conseguimos nuestro objetivo.
(Día 27) Miguel demostró con toda autoridad quien mandaba en este Tour, con la victoria de esta etapa. Curiosamente ganó su peso en chocolate por realizar el mejor tiempo intermedio.
PODIO
Indurain con 101 h 1' 20" (a 38'747 kms/h), Bugno a 3' 36" y Chiappucci a 5' 56".
Fue el año de la confirmación de la generación del '64 (Miguel, Gianni Bugno, Raúl Alcala, Erik Breukink,…), corredores que marcan las diferencias en las cronómetros y soportan muy bien la montaña e Indurain con diferencia fue el mejor.
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